El Deportivo abre la puerta a Teun Gijselhart: salida de última hora
Las horas de Teun Gijselhart en vestuario del Deportivo esta temporada podrían estar contadas. El club y el jugador estarían buscando alguna opción para que el neerlandés encuentre los minutos que, hasta el momento, se le han resistido en Riazor, según apuntó COPE y pudo confirmar este diario. La llegada in extremis de Marc Casadó terminó de colapsar una medular en la que Mario Soriano, Lorenzo Amatucci o Luismi Cruz parten con ventaja, pero en la que Riki, Villares o Asp Jensen han tenido más oportunidades que él. A mediados de septiembre, el gran desafío es encontrar un mercado abierto en el que pueda aterrizar para competir.
De primer fichaje a descarte
El desembarco de Teun Gijselhart en A Coruña abrió la veda a la llegada de refuerzos para el regreso blanquiazul a Primera División. Procedente del De Graafschap de la segunda categoría de Países Bajos, se incorporó a la plantilla de Antonio Hidalgo con el cartel de todoterreno, un centrocampista capacitado para organizar, recuperar y, si fuese necesario, incluso ejercer de box to box. Fernando Soriano, que lo tenía en su agenda de jugadores a seguir, se adelantó a varios clubes de la élite neerlandesa y aseguró su contratación como primer gran movimiento estival. El Deportivo abonó en torno a un millón de euros y el mediocentro firmó por cuatro temporadas, hasta el 30 de junio de 2030. somethingsdifferent.biz
Gijselhart cumplió en el primer amistoso del verano, frente al Compostela, con minutos que dejaron un buen sabor de boca en la masa social blanquiazul. Pese a sus 19 años, prometía. Pero, entonces, llegó el overbooking. Y también la experiencia. Amatucci y Asp Jensen convencieron más y mejor a Antonio Hidalgo en cuanto lograron coger el ritmo y Riki, Villares, Luismi o Soriano ya tenían un lugar asegurado en los planes del técnico catalán. El club decidió que el neerlandés ocupase una ficha del filial (dorsal 32), igual que Noé Carrillo, y debutó oficialmente frente al Valencia, pero la incorporación tardía de Marc Casadó en el último día de mercado complicó su situación y sus posibilidades de minutos. En Getafe, fue descartado junto a Germán Parreño, Dani Barcia y Arnau Comas.
Los entrenadores coinciden: Este es el mejor ejercicio para los mayores de 65 años
A medida que el tiempo avanza y nos aproximamos a la denominada tercera edad, la salud se vuelve todavía más crucial dado el desgaste paulatino del cuerpo, lo que demanda una mayor preocupación por nuestra rutina.
Cuando las personas comienzan a perder masa muscular, fuerza, densidad ósea, memoria, velocidad mental, capacidad cardiovascular, y demás, se notan los drásticos cambios que ello produce en el día a día, y solo una cotidianidad saludable puede ralentizar o paliar por completo tales efectos.
Por ello, los expertos suelen recomendar mantener una vida físicamente activa, asegurándose de seleccionar aquellos ejercicios que funcionen para el objetivo de una autonomía física y mental más duradera y con mucha más calidad.
Como resultado, se suele caminar o levantar pesas para llegar a tal fin, lo cual es positivo, pero los expertos coinciden en un ejercicio en particular que ni siquiera se suele ver mencionado en las recomendaciones tradicionales: las artes marciales.
Entrenadores profesionales de todos los ámbitos están de acuerdo en que esta práctica es más beneficiosa que rutinas de gimnasio convencionales, y son tan accesibles que pueden realizarse a través tanto de un especialista en persona como de un video en YouTube.
Sin pelear ni romper tablas con las manos, sino acudiendo a disciplinas adaptadas como el tai chi, el aikido o el kárate suave, las personas de aproximadamente 65 años en adelante aprenden a controlar mejor su cuerpo, a tener un mayor equilibrio y a mantener la coordinación y el enfoque.
Según un estudio de Psychology Today, cinco semanas de entrenamiento personalizado en kárate fueron suficientes para mejorar sustancialmente la fuerza, la coordinación y el equilibrio entre adultos de 59 a 90 años.
Una investigación adicional por BMC Geriatrics, la cual consistió en un programa de taekwondo para residentes de hogares de ancianos en Estados Unidos, desveló el impacto positivo en la salud física, mental, cognitiva e incluso social de los sujetos, pues se trata de una actividad que se realiza mejor en grupos.
Dado que este tipo de actividades involucra mover el cuerpo pero, a su vez, mantener concentrada la mente, resulta en un equilibrio favorable para ambos aspectos, fortaleciendo músculos, huesos y la capacidad de enfocarse sin necesidad de arriesgarse levantando pesas.
Asimismo, considerando el permanente temor de caerse dada la creciente fragilidad del cuerpo, el portal Unicamp registró que las artes marciales ayudan a reducir las caídas en un 25%, incluyendo prácticas como el tai chi chuan que aumentan dicho porcentaje hasta 37%.
Cualquier disciplina como el tai chi, que involucre movimientos lentos y fluidos, útiles para aumentar la flexibilidad y reducir el estrés, al igual que cualquier disciplina como el wing chun, que enfatice los reflejos y la técnica, y el jiu-jitsu brasileño, que se enfoque en el control y la estrategia, son alternativas excelentes para comenzar a practicar a cualquier edad.
En último lugar, no hay que desestimar la importancia que tiene para las personas mayores el hecho de poder compartir una actividad en donde se desenvuelvan junto a más personas con las que conectar y compartir metas, pues ayuda a romper el sedentarismo y mantener la emoción de la rutina mientras se evita el aislamiento al que muchas personas mayores se ven sometidas una vez empiezan a perder su autonomía corporal y mental.
El Celta carece de instinto asesino
Al Celta le sobra balón y le faltan goles. El conjunto de Giráldez es capaz de acaparar la pelota y dominar los partidos, pero carece de instinto asesino para trasladar al marcador la superioridad en el juego que tiene en los partidos. Le ocurrió frente al Valencia en Mestalla, ante el Getafe la pasada jornada y contra Osasuna, pero el ejemplo más claro de este yermo dominio que últimamente viene ejerciendo el conjunto celeste fueron los dos puntos regalados ayer al Málaga después de tener al conjunto de Juan Funes a su merced durante más 80 minutos. Faltó malicia y contundencia al Celta para liquidar a su adversario cuando lo tuvo a tiro y acabó el cuadro olívico sucumbiendo a la más antigua de las leyes del fútbol: el que perdona, paga.
El mejor juego del presente curso no le bastó al Celta para ganar. Tampoco anular al Málaga, un equipo voluntarioso y con calidad arriba que quiso proponer, pero se vio claramente superado por la agresiva presión que los celestes ejercieron en campo contrario. El Celta fue mejor con la pelota y sin ella. Manejó el balón con soltura y ocupó con inteligencia el espacio para robar en terreno rival, pero le faltó aceleración en los metros finales, precisión en el último pase y, sobre todo, claridad y puntería para rentabilizar su profuso caudal de juego.
Un dominio sin recompensa
El Málaga apenas se asomó a los dominios de Radu, que vivió una tarde plácida hasta que Adrián Niño, al poco de ingresar en el campo, cazó en el borde del área chica un centro desde la esquina que dejó a Balaídos pasmado. Era el segundo tiro que el conjunto andaluz colocaba entre los tres palos y el tercero que lanzaban los de Funes con cierto peligro contra la portería celeste.
Hasta ese fatal instante, el partido había sido poco menos que coser y cantar para los de Giráldez, que habían vivido una tarde apacible, sin sufrir más que algún conato de peligro por errores sueltos, como los que cometió al principio el debutante Sebastián Cáceres, al que hizo algún borrón, enseguida rectificado.
Más allá de alguna aproximación a balón parado —Recio cabeceó fuera un lanzamiento desde la esquina—, el Málaga fue completamente inofensivo. El equipo de Funes tuvo que rendirse al monopolio que el Celta ejerció con la pelota, resignado a perseguir sombras. No hubo noticias de Chupe, su hombre gol, anulado por un enorme Yoel Lago. El canterano ha dado un gigantesco paso al frente este curso, hasta el punto de convertirse en el defensa más fiable del Celta en lo que va de campeonato. Carreira y Rueda progresaron con facilidad por los flancos; Miguel ajustó el tempo del juego e Ilaix rompió líneas para que el balón llegase en buenas condiciones a los delanteros, que decidieron mal en los metros finales o erraron el tiro.
Sexto tridente en seis partidos
Giráldez tiró ayer de un nuevo trío ofensivo, el sexto en seis partidos, sin mucho mejores resultados. Hugo González, Jutglà y Hugo Álvarez fue la apuesta del técnico, que no mejoró, al menos en términos de puntería, la eficacia de encuentros anteriores. Sí hubo mejoría en la velocidad del juego y sobre todo en la presión alta, que permitió a los celestes robar muchos balones en terreno rival. Durante muchos minutos, el Málaga no pasó la divisoria y, cuando lo hizo, el Celta recuperó la pelota al instante.
Desde muy pronto, los de Giráldez generaron un interesante volumen de juego, a ritmo de una llegada con peligro cada cuatro o cinco minutos en el primer tiempo. Hugo Álvarez fue el primero en ensayar el disparo, un chut mordido desde la frontal tras una buena acción por banda y centro de Hugo González, que volvió a aprovechar los minutos que ayer le concedió el técnico. Una galopada de Rueda, incisivo por su banda, permitió luego a Jutglà armar por primera vez la pierna, pero el lanzamiento del catalán, que se empleó a destajo en la presión, se perdió por la línea de fondo tras pegar en un defensa. No mucho después, Jutglà cabeceó fuera un servicio de Rueda desde la derecha.
La mejor del Celta antes de que el catalán abriese el marcador la tuvo, en una hermosa acción individual, Sergio Carreira. A lo Juan Palomo, guisándoselo y comiéndoselo él mismo, el carrilero vigués zigzagueó desde el flanco hacia el vértice en conducción y ganó el área quebrando la cintura a su marcador antes de estrellar la pelota contra el cuerpo de Herrero, que se agigantó para salvar el gol.
Siguió percutiendo el equipo de Giráldez con más energía que sentido: Hugo Álvarez resolvió mal, estrellando el balón contra la defensa, un contragolpe con buena pinta, y Moriba lanzó por encima del travesaño desde fuera del área justo antes de que Hugo González rondase el gol con un peligroso tiro desde la media luna que se perdió cerca del palo corto.
Jutglà encuentra el premio
Tanto iba el cántaro a la fuente que acabó rompiéndose: Ilaix robó en cancha rival, combinó con González y este se la sirvió a Jutglà, sobre la corona del área. El delantero sorteó hábilmente a su marcador, armó la pierna y descerrajó un potente disparo a media altura que hizo inútil la estirada de Herrero. Faltaban cinco minutos para el intermedio y el partido parecía por fin encarrilado.
Tras el intervalo, Giráldez movió sus piezas de ataque buscando afilar su ataque. Entró Williot y pudo liquidar el partido tras un monumental error de Izan que lo dejó mano a mano frente al portero, pero resolvió mal, con la puntera, en lugar de regatear a Herrero o buscar una esquina de la portería. Tuvo otra Jutglà, que lanzó alto, antes de ser relevado por Iago poco después de que Driouech supliese a Hugo Álvarez.
El castigo vuelve a llegar a balón parado
El Celta no ganó filo con los cambios, pero sí lo hizo el Málaga con la entrada de Juan Cruz y Adrián Niño, que acabaron encontrando premio. Entre ambos cocinaron el empate tras un misil del ex del Leganés que Radu desvió con una gran mano. En la siguiente acción, el Málaga empató el partido, como no, a balón parado. La estrategia defensiva sigue pasando factura al Celta, esta vez con un fallo de marca que dejó completamente libre al delantero boquerón, que cabeceó a placer desde la frontal del área pequeña para batir a Radu.
Poco más hubo, al margen de un malicioso disparo de Iago que se perdió cerca de la escuadra y le costó una lesión y muy interesantes minutos de Burcio, que debutaba este curso y mostró mucha personalidad justo en el momento más complicado.
Ramón: "Es un punto bastante valioso para nosotros"
El centrocampista Ramón Enríquez fue uno de los jugadores del Málaga CF que pasó por zona mixta después del empate a uno cosechado en Balaídos ante el Celta. "Es un punto bastante valioso para nosotros porque sabíamos el campo en el que jugábamos", alegó.
El mediocentro de Órgiva sustituyó a Einar Galilea como refuerzo para la segunda mitad. Así pudo sumar más de 45 minutos, por primera vez en lo que va de temporada: "Sigo sumando más minutos a las piernas y más carga. Voy por buen camino y en buena dirección, recuperando y mejorando físicamente".
En cuanto al trabajo colectivo, el canterano blanquiazul señaló: "Me ha gustado la actitud del equipo. Hemos empezado con personalidad, pero esto es Primera División, jugar contra jugadores muy buenos. Todo lo que sea puntuar en esta categoría es bueno. Veníamos a un campo difícil y, cuando ha terminado el partido, nos hemos felicitado".
El Córdoba CF firma el segundo peor arranque defensivo de su historia
El Córdoba CF no da con la tecla. Cinco jornadas, pronto es para cualquier cosa, pero ya es una realidad: con lo puesto, no le da. Tres de 15 puntos en juego avalan esa lectura. Y el derbi ante el Almería, que contrastó fases de buen juego con una importante dosis de inoperancia en las áreas, lo refrendó. También lo hacen los números, sobre todo en clave defensiva: los de Iván Ania han encajado la friolera de 12 goles en apenas cinco citas. Es decir, una media de 2,4 dianas concedidas por encuentro disputado…
Guarismos, de hecho, que ya han supuesto el peor arranque en términos aritméticos desde el desembarco del asturiano en El Arcángel, pero que ahora también conectan directamente con un episodio especialmente oscuro del pasado: solo la 2018-2019, la del descenso a Segunda B y que dejó 13 dianas en contra en cinco duelos, empeora el dato. Y junto a ese capítulo, por darle dimensión, el actual bloque califal y aquel han colocado los dos inicios de campeonato más vulnerables a nivel defensivo -que no en términos de puntuación- de toda la historia de la entidad a lo largo de cualquier categoría.
Un historial adverso
Según datos del portal estadístico BDFutbol, ninguna otra versión del conjunto cordobesista había registrado números tan abultados en su portería dentro de las cinco primeras jornadas de Liga. Es más, solo en otras siete ocasiones se alcanzó la decena. La más reciente de ellas fue en la 2014-2015, la del fugaz regreso a Primera División, cuando los del 'Chapi' Ferrer abrieron con diez goles en ese lapso, repartidos entre el estreno ante el Madrid (2-0), el empate con el Celta (1-1), tablas con el propio Almería (1-1) y las derrotas frente a Sevilla (1-3) y Valencia (3-0).
También culminó dicho ejercicio con descenso, siendo el único, junto a la 2018-2019, que más allá de registrar un arranque frágil en términos defensivos, tampoco logró remontar el vuelo posteriormente.
En este siglo, mismos números se firmaron en la 2010-2011, entonces con Lucas Alcaraz al frente, y en la 2001-2002, pasando de Juan Verdugo a Rafael Alcaide ‘Crispi’ tras los dos primeros cruces.
Hace falta remontarse a la época dorada del Córdoba CF en la élite para volver a encontrar antecedentes similares. De hecho, el tercer puesto de este singular podio lo ocupa la 1967-1968, en la máxima categoría, cuando los de Marcel Domingo iniciaron con goleada en Bilbao (3-0), revés en El Arcángel ante el Atlético de Madrid (0-1), manita en Valencia (5-0), triunfo autoritario frente al Real Betis (3-0) y derrota con el Sabadell (2-1).
Anteriormente, también en Primera, la 1964-1965 arrancó con diez dianas entre las cinco primeras fechas de campeonato. Igual pasó en la 1957-1958, con el club dando sus primeros pasos, entonces en Segunda, mientras que justo una campaña antes, en la 1956-1957, fueron once.
Los mejores arranques
Desde el perfil opuesto, dentro del mismo histórico también destacan algunos episodios especialmente sólidos. El más cercano es el de la 2013-2014, la del último ascenso al primer peldaño del fútbol nacional, cuando el equipo dirigido por Pablo Villa comenzó recibiendo tan solo tres dianas entre el primer puñado de compromisos domésticos.
En la 2011-2012, entonces con Paco Jémez como director de orquesta, en un curso que culminó con la eliminación en Pucela en la fase de promoción a la hoy conocida como LaLiga EASports, también dejó tres.
La misma cifra, para ser exactos, se alcanzó en la mítica 1961-1962, la del primer ascenso blanquiverde a Primera y que, además, culminó con liderato y campeonato para los del mítico Roque Olsen.
Pero el oro en esa clasificación particular es para los cursos 2000-2001 y 1974-1975, cuando el club de El Arcángel solo encajó dos.

