El listón quedó altísimo. El Juvenil A del Real Madrid dirigido por Álvaro Arbeloa en la temporada 2022/23 firmó una campaña para el recuerdo, de esas que quedan grabadas en la historia de La Fábrica. Aquel equipo, liderado por nombres como Nico Paz, Gonzalo García, Jacobo Ramón o Manuel Ángel, conquistó un triplete nacional —Liga, Copa del Rey y Copa de Campeones— y solo una derrota, ante el AZ en la UEFA Youth League, le impidió completar un pleno perfecto.
Sin embargo, dos temporadas después, el actual Juvenil A blanco ha irrumpido con fuerza para recordar que el talento en Valdebebas no se termina nunca. El conjunto madridista ya se ha proclamado campeón de Liga en el grupo 5 de la División de Honor Juvenil a falta de cuatro jornadas, imponiéndose con autoridad a sus rivales y mostrando una superioridad que apenas ha encontrado resistencia. Ni siquiera el Atlético de Madrid ha podido seguirle el ritmo, ofreciendo menos oposición que aquel competitivo equipo rojiblanco que en su día dirigió Fernando Torres.
Pero el curso del Juvenil A no se queda ahí. En el plano internacional, el equipo continúa su camino en la UEFA Youth League, donde ya ha alcanzado las semifinales, manteniendo vivo el sueño europeo que se escapó en Países Bajos para aquella generación histórica. Además, los blancos ya tienen asegurada su presencia en el prestigioso Torneo de Campeones, otra oportunidad para medir su verdadero techo y, quizás, terminar de consolidar una temporada que apunta muy alto.
La única mancha en el expediente llegó en la Copa del Rey, donde el equipo cayó eliminado frente al Real Betis, otro equipazo y a la postre campeón del torneo. Una derrota que, lejos de empañar el curso, le añadió competitividad al equipo.
EL EFECTO XABI EN EL JUVENIL A
El Juvenil A también ha vivido cambios en el banquillo como consecuencia de la reestructuración interna del club tras la salida de Xabi Alonso. La temporada arrancó bajo la dirección de Julián López, actualmente en el Real Madrid Castilla, y ha continuado con Álvaro López al mando, un fantástico entrenador que ha inyectado una identidad ofensiva al grupo.
CERCA DE ROMPER RÉCORDS
Con los deberes hechos en Liga y la ambición intacta en Europa, este Juvenil A ya ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad. La comparación con el equipo de Arbeloa es inevitable. De ganar los cuatro partidos que le quedan en la competición doméstica, superarían los puntos conseguidos (84) por aquella camada. Superarlo no será sencillo, pero lo que ya es seguro es que este grupo va camino de sentarse en la misma mesa.
Más allá de los títulos, este equipo representa también una inversión de presente y futuro para el club. Varios de sus jugadores ya están siendo llamados para reforzar al Real Madrid C, inmerso en la lucha por la permanencia en Segunda Federación, y al Real Madrid Castilla, que mantiene vivas sus opciones de disputar el playoff de ascenso a Segunda División y jugará las semifinales de la Premier League International Cup. Señales claras de que el talento no solo promete, sino que empieza a impactar en escenarios de máxima exigencia.
El Juvenil A no solo compite y gana: también alimenta la estructura del club. Y en ese equilibrio entre rendimiento inmediato y proyección, este equipo empieza a escribir su propia historia. No le pierdan el ojo a estos chavales ni a este entrenador, porque como está sucediendo esta temporada, el madridismo podría necesitar tirar de ellos de aquí a un par de años.