Conmoción en Nueva York después de que Kinu Rochford, exjugador profesional de baloncesto, fuese asesinado a tiros durante un torneo callejero en una cancha de Harlem.
Los hechos tuvieron lugar la noche del pasado viernes, mientras se disputaban partidos en una pista situada cerca de las torres Luther King Jr en Lenox Avenue, dentro del torneo Kingdome.
Un tiroteo durante un torneo de baloncesto callejero
Según publican los reportes, Rochford y un miembro del público discutieron y los incidentes escalaron de manera precipitada. Se inició un tiroteo, y Rochford recibió un disparo en la cabeza que resultó letal. Dos personas más resultaron heridas, mientras que el asesino logró darse a la fuga.
Tras la muerta de Rochford, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, expresó su más absoluto rechazo por lo ocurrido.
Las palabras del Alcalde de Nueva York
"Estoy destrozado por la familia del hombre que fue asesinado anoche en un torneo de baloncesto en Harlem. Esta violencia sin sentido debe detenerse. Los neoyorquinos merecen pasar el verano viendo y jugando deportes, asistiendo a eventos comunitarios y disfrutando de nuestros espacios públicos —lugares donde las familias, amigos y vecinos se reúnen alegremente, no donde las personas corren el riesgo de convertirse en víctimas de la violencia armada. Estamos trabajando estrechamente con nuestros socios comunitarios para proporcionar servicios a los afectados y a toda la comunidad. Nuestra administración está utilizando todas las palancas a través de las agencias para prevenir más violencia y garantizar que todos los neoyorquinos puedan disfrutar de la ciudad de manera segura este verano", expresó a través de sus redes sociales.
Rochford tenía 35 años, y llevaba desde 2021 retirado del baloncesto profesional. Tras jugar en las universidades de Globe Tech (2009-2011) y Fairleigh Dickinson (2011-2013), el estadounidense arrancó una carrera que le llevó por el baloncesto europeo.
Jugó en Países Bajos, Israel, Francia, Suiza o Lituania. Su última experiencia profesional fue en el KB Yili de Kosovo. Rochford solía jugar en las canchas neoyorquinas cuando regresaba a casa tras finalizar las temporadas en Europa, tal y como apuntan algunas informaciones. Más allá del baloncesto, trabajó para la organización WIN, catalogada como el mayor proveedor de vivienda y apoyo para familias con niños en situación de pobreza.
Horas después de su asesinato, cientos de personas se reunieron para rendir homenaje a su figura y para pedir que termine la violencia armada, así como exigir que el responsable del crimen sea llevado ante la justicia.