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Dembélé no se arruga ante Mbappé: quiere el Balón de Oro

En una gran cita como los cuartos de final del Mundial, Ousmane Dembélé volvió a dar muestras de su genialidad, fue el futbolista de Francia que más lo intentó ante la tupida retaguardia de Marruecos y dejó su sello con un gol marca de la casa. 'Dembouz' estuvo activo, tanto en la presión como en el repliegue, y sentenció con el 2-0 tras una acción individual.

Empezó apagadote, con la defensa marroquí cerrando todos los espacios entre líneas, donde mejor se mueve Ousmane Dembélé. Viendo el percal, el 'Mosquito' abandonó el costado derecho y empezó la función.

Con las ocasiones tasadas en un partido donde el respeto imperó por encima de todo, 'Dembouz' fue el encargado de incomodar a Bono. Rememorando sus tiempos en Barcelona, Dembélé y Koundé se compenetraron por la diestra con un excelente entendimiento. El '7' se estrenó con un cabezazo bien blocado por el portero marroquí e instantes después volvía a aparecer por su flanco para hundir un poco más a la zaga de los 'Leones del Atlas'.

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Dembélé, protagonista absoluto del Noruega-Francia
EFE
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Cinco goles en cinco encuentros contemplan a Dembélé en este Mundial, el segundo máximo realizador de los 'bleus' por detrás de Kylian Mbappé. El 'Mosquito', criticado en Francia tras el estreno frente a Senegal, ha ido creciendo en el torneo hasta el punto de convertirse en una de las mayores amenazas del combinado de Didier Deschamps.

Dembélé no paró de intentarlo durante toda la primera mitad, y superada la media hora pudo lograr el 0-1 en una acción característica. Desde el vértice derecho del área, Dembélé fintó a Talbi y, como hizo frente a Noruega, buscó el palo largo con su zurda en un disparo que se perdió por escasos centímetros.

Al despiste

El penalti cometido por Mazraoui sobre Mbappé fue la oportunidad más manifiesta del acto inaugural. Por unos instantes parecía que el encargado de ejecutar la pena máxima sería Dembélé, pero el futbolista del Paris Saint-Germain jugó al despiste y cedió el balón al madridista en el último momento. Bono le ganó la partida.

Imparable

Con espacios, Ousmane Dembélé es impredecible. El Balón de Oro dejó su sello en la eliminatoria anotando el 2-0, su quinto tanto del campeonato. Recibiendo en la zona de tres cuartos, el 'Mosquito' fue avanzando sin oposición y la esquinó junto al palo, imposible para Bono pese a que el exsevillista rozó con la punta del guante el esférico.

Fuente original: www.sport.es →