El céltico Borja Iglesias desveló ayer, tras su debut en el Mundial, recibió un mensaje de su entrenador en el Celta, Claudio Giráldez, que le hizo llorar al destacar, más que el estreno, la forma en la que lo consiguió. «Que todo el mundo te felicite en el vestuario es muy especial. Hay una mezcla de emociones. Te acuerdas de mucha gente, vi los mensajes de mi mujer y mi familia, que les vi luego. Y en la grada, Claudio -Giráldez- me mandó un mensaje y me dio la enhorabuena por el debut y, sobre todo, por cómo lo había hecho, por el tipo de persona que lo ha hecho. Y estuve llorando un rato», dijo en zona mixta.
«Me siento muy querido y arropado. Después de debutar recibí un montón de abrazos y cariño y eso habla mucho de este equipo», añadió a la hora de relatar sus sentimientos después de su estreno en el duelo contra Portugal cuando entró en el campo para disputar el último minuto.
«Luis me animó a intentar que cerrásemos el partido. Todos pensábamos en ello y no en una prórroga. Fue un momento complicado porque pasaban los minutos y pensé que no iba a salir -ríe-. Me lo tomé con tranquilidad y preparado para lo que tocara. Muy feliz por debutar, por estar aquí y tener minutos, que es muy complicado», explicó sobre el momento en el que salió al campo ante Portugal, en los últimos minutos.
Además, explicó su rol en el equipo y volvió a hacer mención a Claudio Giráldez. «Intento desde que soy joven hacer lo mismo. La realidad es que hace un par de años cuando llegué al Celta, Claudio hizo una reflexión. ‘El fútbol os ha enseñado que tenéis que jugar siempre y la realidad es que no’, fue un shock. Al final te preparas para estar disponible, entrenar y aportar al equipo y al grupo, y prepararse sobre todo para aportar desde fuera. Estar aquí es un lujo y aportar desde cualquier punto es un orgullo», declaró.
Los cuartos de final
Por otro lado explicó cómo vivió él, desde fuera, la maldición de España en los cuartos de final del Mundial, que solo ha superado una vez, en 2010, la edición en la que fue campeona del mundo. «La realidad es que cuando era más joven veía esa situación y desde fuera lo analizas de otra manera, parece que hay una maldición. Pero analizándolo ahora ves que a veces las cosas caen o no de tu lado. Es complicado ganar, siempre, y es muy importante ser consciente de ello y darle valor. Además, saber que cuando ganas no es porque hagas todo bien y cuando pierdes porque hagas todo mal», analizó.
El santiagués se manifestó también sobre la posibilidad de que el fútbol le ofrezca la ocasión de tener un papel estelar aún en el torneo o convertirse en protagonista por alguna decisión que resulte decisiva: «Visualizo mi momento todos los días, una parte por ilusión y otra por preparación. Ojalá algún día toque y si no toca que le pase a otro y lo celebraré igual».
Aprovechando que estaban medios mexicanos al futbolista se le preguntó sobre el supuesto interés del América de México en sus servicios de cara a la próxima temporada. Borja regateó la cuestión como pudo: «Siempre lo he dicho, soy súper feliz en el Celta. Esto del fútbol es algo que nunca se sabe lo que puede pasar, pero a día de hoy estoy centrado en el Mundial, en luego disfrutar de las vacaciones y volver a Vigo, que es mi casa».