Josep Moratalla defendió durante diecisete años la camiseta del Barça. Desde el torneo social del club hasta el primer equipo militó en el Barça entre 1971 y 1988. El de Esparraguera era un central espigado que también podía ejercer de centrocampista. Con el primer equipo blaugrana anotó seis goles en 231 partidos. Ganó una liga, dos copas, una Recopa, dos copas de la liga y una Supercopa de España pero se quedó a un paso de lograr la Copa de Europa en la final de 1986.
Más allá del tópico de la decepción de los penaltis y el trauma de muchos culés por perder aquella maldita final en Sevilla dialogamos con uno de los protagonistas para profundizar en lo que sucedió revelando detalles desconocidos hasta hoy.
Sport le ha mostrado a Moratalla el penalti que Michel Vautrot no quiso ver sobre Pedraza y que podría haber cambiado la historia del Barça. Pep habla claro y con el corazón sobre uno de los episodios más relevantes de los más de 126 años de historia blaugrana. Hoy se cumplen 40 años de aquel 7 de mayo de 1986. Recordamos lo que sucedió ofreciendo nuevas claves para no caer en los tópicos y repetir algunos mantras instalados en la memoria colectiva del barcelonismo.
¿Qué recuerdas de la final de Sevilla de 1986 en la que el Barça perdió en los penaltis ante el Steaua?
Era la segunda final que jugábamos aquella temporada. Pocos días antes habíamos perdido la final de la Copa del Rey contra el Real Zaragoza. Era la segunda temporada de Terry Venables en el Barça y sabíamos lo que quería el 'míster'. En la primera temporada ganamos muy bien la liga. En aquel momento estábamos convencidos de que podíamos hacer historia ganando la primera Copa de Europa de nuestra historia.
Vimos vídeos del Steaua de Buscarest y nos dimos cuenta que era mejor equipo de lo que podíamos pensar a priori. Nos habría ido mejor jugar contra otro rival.
¿Preparasteis bien el partido?
Vimos vídeos del Steaua de Buscarest y nos dimos cuenta que era mejor equipo de lo que podíamos pensar a priori. Estamos hablando de un equipo rumano que en aquella época era del bloque comunista y circulaba muy poco información sobre el fútbol de aquellos países. La idea preconcebida que teníamos de los equipos del este es que eran conjuntos muy físicos y disciplinados pero viendo las imágenes nos dimos cuenta que era un equipo con más recursos. Jugadores como Belodedici, Piturca, Lacatus o Balint eran muy buenos futbolistas.
Era mejor equipo de lo que se creía
Totalmente. Lo que nos sorprendió es que eran un equipo con oficio y que sabían parar el juego y descentrar al equipo rival y que defendían bien. Eran un bloque incómodo y que además tenían buenas individualidades. Habían eliminado a uno de los grandes favoritos del momento, el Anderlecht. Siempre pensé que el equipo belga nos hubiera ido mejor para una final ya que no hubiéramos sido tan favoritos. En cualquier caso la prueba de que el Steaua era un buen equipo es que volvió a jugar una final y eso no era casual.
En Sevilla todos los aficionados desplazados eran del Barça. El ambiente era impresionante y todo el barcelonismo estaba convencido de que jugando en casa la Copa de Europa no se nos podía escapar.
¿Por qué nadie daba un duro por el Steaua?
Era un equipo totalmente desconocido. El público no conocía nada de ellos y en Sevilla todos los aficionados desplazados eran del Barça. El ambiente era impresionante y todo el barcelonismo estaba convencido de que jugando en casa la Copa de Europa no se nos podía escapar de ninguna manera. Siempre he pensado que si hubiéramos marcado un gol la final se hubiera resuelto con relativa comodidad y habríamos acabado venciendo dos o tres a cero.
¿Por qué no sucedió?
Nosotros teníamos la presión. Teníamos todo el apoyo del público y nos la jugábamos mientras que ellos no tenían presión y supieron manejar mejor esta circunstancia. A nosotros el reloj nos parecía que volaba y empezamos a jugar con demasiadas prisas y precipitaciones. Con el paso de los minutos sentíamos que no podíamos fallar y notamos la presión. La euforia que rodeaba el ambiente nos obligaba a recoger la copa. Lo veíamos tan cerca que se nos escapó y no estuvimos acertados en los penaltis pese a que Urruti paró dos. La portería se nos hizo pequeña.
Con el paso de los minutos sentíamos que no podíamos fallar y notamos la presión. La euforia que rodeaba el ambiente nos obligaba a recoger la copa.
¿Has vuelto a ver el partido?
No, nunca pero es un partido que lo tendré clavado toda mi vida. Pensar en ello me provoca tristeza. Tienes que pensar que yo jugaba en el Barça desde los once años y la ilusión de ganar el título era enorme. Cuando pasó lo que pasó te quedas muy tocado. Venables nos decía que lleváramos la iniciativa y no nos precipitáramos pero todo se volvió en nuestra contra.
El Steaua era un equipo con mucha más calidad de lo que siempre se ha pensado
Estoy de acuerdo contigo. Eran un equipo bien dotado técnicamente y que sabían alargar las posesiones para descentrarnos y enfriar el partido. Y rompían con el molde de equipo rígido del este con poca imaginación y capacidad para jugar un fútbol combinativo.
La verdad es que no había visto esta jugada hasta que las has enseñado ahora. Es un penalti clarísimo. Arrollan a Pedraza y era penalti sin duda. Con VAR, hubiéramos ganado.
En Sport hace un año mostramos una imagen de un penalti clamoroso a Pedraza que hubiera podido cambiar el destino de la final.
La verdad es que no había visto esta jugada hasta que me la has enseñado ahora. Es un penalti clarísimo. Arrollan a Pedraza y era penalti sin duda. Con el VAR hubiéramos ganado la final porqué Schuster era muy fiable y en cualquier caso un penalti en el partido no es como un penalti en una tanda. Si nos hubieran pitado este penalti la historia probablemente hubiera cambiado. De hecho insisto en que si marcábamos un gol el resultado final hubiera sido cómodo para nosotros pero no se dio. Es curioso que nunca comentamos esa jugada y creo que el motivo es que nos quedamos tan dolidos tras la tanda de penaltis que no reparamos en la acción de Pedraza que podría haber dado un giro total a la historia. No recuerdo que ningún jugador mencionara esta acción y hasta que no me la has mostrado tú nunca había reparado en ello.
Hoy en día todavía hay culés que no entienden como se dejó escapar esta oportunidad
Insisto en que estoy convencido que en caso de avanzarnos rápido en el marcador todo se hubiera simplificado y hubiera sido una gran fiesta. Tuvimos ocasiones pero no las aprovechamos y mirábamos el reloj y el tiempo avanzaba muy rápido con el cero a cero del marcador. Quizá éramos demasiadfo conscientes de la importancia del partido y de la gran ilusión que habíamos generado. No responder a todas estas expectativas nos provocó una tremenda decepción.
Es curioso que nunca comentamos esa jugada y creo que el motivo es que nos quedamos tan dolidos tras la tanda de penaltis que no reparamos en la acción de Pedraza que podría haber dado un giro total a la historia
Los jugadores quedásteis muy marcados
Es muy bonito ser jugador y cuando ganas y te sientes parte activa de la alegría de la afición es un sentimiento impagable pero tras esta derropta el sentimiento que nos quedó a todos era de que habíamos fallado a nuestra gente. Yo por ejemplo disfruté mucho ganando la Recopa del 82 porqué hicimos feliz a mucha gente pero lo de Sevilla fue todo lo contrario.
Tuvimos ocasiones pero no las aprovechamos y mirábamos el reloj y el tiempo avanzaba muy rápido con el cero a cero del marcador.
No fuiste titular pero sustituiste a Schuster en un cambio que desenvocó en una crisis de enormes dimensiones
La verdad es que creo que la razón del conflicto que hubo con Schuster no fue el cambio. En el vestuario desconocíamos las razones de lo que sucedió entre Venables y Schuster. Nunca supimos el motivo de porqué todo acabó mal y el conflicto que el alemán tuvo con el club. Lo que sucedió en Sevilla fue la explosión de un conflicto que se fue cocinando poco a poco. La gente a veces cree que en el vestuario se sabe todo y en ocasiones no te enteras de lo que realmente sucede. Es como cuando se fue Maradona y realmente los jugadores no entendimos como se nos pudo escapar un jugador de esta dimensión.
¿Eras consciente cuando lo supliste de lo que eso iba a desencadenar?
Yo salí al campo concentrado y metido en mi función. Yo estabas jugando muchos partidos como centrocampista defensivo y cuando entré por Schuster solo pensaba en hacerlo bien y cumplir mi misión. Recuerdo que Terry Vebabñles no me dijo nada especial pero yo sabía que es lo que tenía que jugar. En los cuartos de final fui titular en el campo dela Juventus ante un equipo que tenía a jugadorazos como Platini o Laudrup.
¿Se ha sido injustos con vosotros? ¿Por qué equipos que quedaron eliminados en las semifinales nadie les reprocha nada y a vosotros si?
Es una reflexión en la que coincido contigo. Nosotros éramos un equipo que competía muy bien pero no éramos tan dominadores como otros equipos de la historia del Barça que te dominaban y te arrollaban. Nosotros ganábamos con marcadores ajustados y si te fijas tuvimos que remontar resultados adversos como la remontada de Goteborg. Nuestro fútbol no era tan vistoso como el que se practicó en años posteriores y realmente lo dimos todo para ganar aquella Copa de Europa. Intentamos estar al margen de la euforia de la afición que ya se veía siendo campeona antes de jugar pero esta euforia te arrastra y es muy difícil mantenerte al margen. Nuestra cabeza estaba en la idea de que no podíamos fallar a la afición.
Nosotros éramos un equipo que competía muy bien pero no éramos tan dominadores como otros equipos de la historia del Barça que te dominaban y te arrollaban
¿El gol de Koeman y la primera Champions en el 1992 te alivió el disgusto de Sevilla?
Tuve la suerte de viajar a Londres y estar en Wembley. Vi el partido con Nayim. No sabes el peso que me quité de encima. Fue una gran elegría que viví como culé. Dicho esto, esta alegría no evitó que siga teniendo en la cabeza la final de Sevilla. Siempre tendré esta espina y me dolerá no haber ganado la Copa de Europa cuando lo tuvimos tan cderca.